CLASIFICACIÓN DE LOS SERES HUMANOS. ¿SON LAS RAZAS NATURALES?

Arantza Etxeberría del Dpto. de Lógica y Filosofía de la ciencia UPV/EHU, habla para Radio Euskadi sobre el concepto de raza humana y su construcción social.

En la intervención radiofónica, Etxeberría explica cómo filósofos de la talla de Platón ya manifestaban la necesidad de clasificar las cosas de acuerdo a características comunes para no mezclar en el mismo saco cuestiones heterogéneas. Siguiendo esta clasificación, que sería acorde a la realidad y nunca inventada o ilusoria, se dividirían las cosas creando géneros o clases naturales agrupados por su esencia o sus estructuras materiales (genes, composición,etc.) en la corriente esencialista o por los elementos que sirvan para hacer inducciones/predicciones (corriente convencionalista).

Esta agrupación por géneros naturales ha creado divisiones porque con el paso del tiempo se ha ido demostrando que, cuestiones aceptadas tradicionalmente como naturales, han resultado no serlo al profundizar en su estudio y conceptualización.

Una de las polémicas más relevantes al respecto es el caso de la clasificación de los seres humanos: el género, las enfermedades y la raza. Desde el punto de vista filosófico, estas 3 subdivisiones no podrían estudiarse en disciplinas específicas por lo que deben ser consideradas como construcciones sociales que, aunque están muy arraigadas, no tienen una base científica real.

En el caso de la raza, los seres humanos han ido dividiéndose históricamente en función de múltiples factores:

  • En Grecia se dividía a los ciudadanos por clases, pero esta división atendía a la pertenencia de éstos a la polis o a su exterior.
  • En la Edad Media se clasificaba en función de la religión.
  • A partir de los siglos XVI y XVII surge el intento de división atendiendo a cuestiones biológicas o de sangre.

A pesar de estas diferencias históricas y aunque exista la creencia de que existen varias razas, biológicamente no tienen fundamento y la UNESCO así lo manifestó en 1950 en La cuestión racial, usando un punto de vista científico para combatir el racismo y luchar por la igualdad.

Vemos, por lo tanto, que la discusión que se plantea en torno a la división de las razas surge tanto desde el punto de vista ontológico (qué son las razas y en qué se fundamenta su clasificación), como desde el punto de vista ético (qué utilidad tiene clasificar a las personas así).

Filósofos como Kwame Anthony Appiah argumentan que la división de razas es la base del racismo y que la raza como tal no existe, equiparando la existencia de tal clasificación a la existencia de las brujas y dejando patente que dividir a los seres humanos atendiendo a una supuesta raza es hacerlo atendiendo a categorías inventadas. Su postura es eliminativista: no tiene sentido hablar de razas porque no existen y es preciso eliminar este concepto porque solo crea discriminación.

Para poder ejercer este eliminativismo sobre la cuestión racial es preciso fundamentarnos en los hechos biológicos y científicos ante quienes solo ven la gama de colores (blancos, negros, etc.) o las diferencias estructurales (morfología craneofacial, estructura capilar) y las intentan biologizar para darle validez a sus argumentaciones y ejercer una supremacía o superioridad sobre las demás.

Arantza Etxeberría explica que para considerar la clasificación racial como natural, todos los miembros de una raza deberían de compartir una serie de características comunes y heredables que los distinguiera biológica, estructural e intelectualmente de las demás. La antropología biológica, a través del estudio genético, ha encontrado un ancestro común africano pero no ha sido capaz de realizar una distinción de las poblaciones humanas atribuyéndole esas características comunes hereditarias.

Así pues, un individuo puede ser genéticamente más similar a otro individuo considerado históricamente de otra raza que a uno perteneciente a la suya, y características supuestamente distintivas como la tonalidad de la piel pueden ser iguales en diferentes poblaciones (africanos e indios, por ejemplo). Además, el estatus de las diferentes razas ni siquiera es el mismo en distintos países y regiones geográficas, reforzando la cuestión racial como una construcción social y desmontando el concepto de raza como algo natural.

Según la Declaración sobre raza y racismo de la AAPA (American Association of Physical Anthropologists), no hay evidencia científica que respalde la división racial y, sin embargo, sí la hay para respaldar los daños biológicos, sociales, físicos y psicológicos derivados del racismo.

La raza no proporciona una representación precisa de la variación biológica humana. Nunca fue precisa en el pasado y sigue siendo inexacta cuando se hace referencia a las poblaciones humanas contemporáneas“.

Ningún grupo de personas es, ni ha sido nunca, biológicamente homogéneo o “puro”. Además, las poblaciones humanas no son, y nunca han sido, biológicamente diferenciadas, verdaderamente aisladas o fijas.”

Por otro lado, surge una problemática derivada de la eliminación del concepto de raza: si desterramos por completo esta cuestión, no podríamos ejercer las políticas compensatorias de igualdad creadas precisamente para luchar contra las consecuencias del racismo, dejando desprotegidos a los diferentes sectores de la sociedad que las sufren en el mundo. Desde el punto de vista de los filósofos constructivistas, es necesario mantener al menos esa concepción histórica o social, que es real pero no biológica, y que ha sido usada por los supremacistas para ejercer la opresión para poder combatirla y erradicarla.

Ocurriría de forma semejante con las políticas de igualdad de género. Son cuestionadas por usar las distinciones de sexo que critican, imponiendo cuotas en procesos selectivos laborales e instituciones, pero sin estas discriminaciones positivas que fomenten la visibilidad de la mujer se haría más difícil la lucha contra el machismo.

El mantenimiento de los conceptos de género y raza sería necesario hasta alcanzar un estado real e ideal de igualdad que sería el que paulatinamente disolviera las acepciones hasta convertirlas únicamente en referencias históricas.

REFERENCIAS:

AAPA. (2019). AAPA Statement on Race & Racism. American Association of Physical Anthropologists. https://physanth.org/about/position-statements/aapa-statement-race-and-racism-2019/

EITB Radio Televisión Pública Vasca. (2018, 22 abril). Audio: Las razas no son naturales| Radio Euskadi | EITB Radio Euskadi. https://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/hagase-la-luz/audios/detalle/5544005/audio-las-razas-no-son-naturales-radio-euskadi/

UNESCO. (1978, 27 noviembre). Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales. http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13161&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

UNESCO (1950). La cuestión racial. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000128289

Wikipedia. (2020, 5 abril). Kwame Anthony Appiah. Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Kwame_Anthony_Appiah

Photo by Markus Spiske on Unsplash

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